Me preguntan en Formspring si alguna vez he dibujado manga, y sí, claro, yo también pasé por mi etapa otaku. Aquí os dejo un par de ejemplos, de una serie de béisbol que estuve publicando durante unas semanas en una revista de barrio. ¡Con onomatopeyas japonesas incluidas!


Tanto este par de páginas como la siguiente, con personajes de la serie Dragon Quest, calculo que debí dibujarlas entre 1995 y 1996.

La de Dragon Quest ya había asomado por este blog, en una entrada en la que se pueden ver más dibujos míos en otros estilos. Si queréis ver otros de aquella misma época e incluso de años anteriores, tan sólo tenéis que dar una vuelta por las siguientes entradas:
- Clásicos básicos
- Me llamo Espinete
- Aquellos maravillosos 90
- Telarañas #1
Varios
Clásicos básicos
Hablando por teléfono con Koldo Azpitarte hace algunas semanas, mientras preparábamos la presentación bilbaína de ¡Escucha esto!, Koldo me preguntaba por mi estilo de dibujo: si era algo premeditado, si sabía dibujar en otros registros o cómo estaba la cosa. Mi respuesta fue la misma que he dado en otras ocasiones a preguntas similares: mi estilo de dibujo ha terminado surgiendo de forma natural, fruto de soltarme y dejarme llevar hasta dar con un registro gráfico con el que me siento a gusto. Esto, claro, no quiere decir que no pueda dibujar o haya dibujado con otros estilos.

La de aquí arriba es una página con los personajes de Dragon Quest como protagonistas que debí dibujar a mediados de los 90 para, si no recuerdo mal, enviarla a una publicación de Camaleón Ediciones. La historieta no llegué a terminarla, de modo que quedó guardada en una carpeta de la que la he rescatado para esta ocasión. En esa misma carpeta pude encontrar estas otras páginas:



Se trata de las tres primeras páginas de un cómic que empecé a dibujar a partir de un guión de Abraham García, más o menos por las mismas fechas en que dibujé la página de Dragon Quest. Por aquella época (como ya comenté hace tiempo en esta entrada) mucha gente de mi generación teníamos a Estados Unidos en el punto de mira como posible y futura fuente de ingresos, un poco con idea de seguir el camino que gente como Carlos Pacheco o Salvador Larroca habían abierto años atrás convirtiéndose en firmas habituales de las principales editoriales americanas.
Lo cierto es que nunca terminé de sentirme cómodo con este estilo ni llegué a ver demasiado claro lo de llegar a profesionalizarme con este tipo de historietas, así que poco a poco lo fui abandonando en beneficio del humor y los monigotes con los que ya llenaba cientos de folíos de crío y que han terminado siendo aquellos con los que he acabado ganándome las habichuelas.
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Clásicos básicos
El otro día estuve viendo Los 4 Fantásticos y Silver Surfer con unos amigos y un bote enorme de palomitas. Y vaya, bien. Como un capítulo largo de una serie de animación para chavales, pero con gente de verdad y efectos especiales.

Y hablando de series de animación, estos días ando acompañando cenas y comidas con capítulos de Batman y Superman. Sólo me faltan los bocatas de nocilla.


Varios
Clásicos básicos
Y esta es mi casa. Lo que tengo delante… eso ya no sé muy bien lo que es.

ACTUALIZACIÓN: Tal y como me recuerda Manuel Castaño en los comentarios de esta entrada, no es ésta la última vez que dibujé a Espinete: años después pasé a tinta y coloreé (de forma un tanto psicodélica, para qué negarlo) un dibujo a lápiz suyo para el cumpleaños de uno de sus amigos. Haz clic aquí para ver el dibujo en cuestión.
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Clásicos básicos
Hace un par de días, durante una comida con Carlos Vermut y a raíz de la entrada con la ilustración de Body Bags de hace unas semanas, acabamos comprobando que ambos pasamos por la que parece una inevitable etapa para la gran mayoría de los dibujantes de nuestra generación, en la que todos nos queríamos apellidar Pacheco y dibujar para Marvel.

Al volver a casa busqué pruebas de ello entre algunas viejas carpetas para escanear y enviarle alguna ilustraciones y echarnos unas risas. Las que aquí reproduzco (haz clic sobre la imagen para ampliar) son algunas de ellas, de Spider-Man y Electro, Gen 13 y Flash. La pregunta que ahora me ronda por la cabeza es si dentro de diez años no escribiré una entrada como ésta en la que hable de los 2000 como la época en la que nuestra vista estaba puesta en el mercado francés y todos queríamos apellidarnos Sfar mientras ahora (el “ahora” de dentro de diez años) lo que mola es, por decir algo, la industria del cómic australiano.
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Clásicos básicos